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Emigración y cuestiones éticas. |
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I).- Llamar a cada realidad por su nombre
En este ya iniciado siglo XXI, después de grandes logros sociales, estamos dando pasos atrás de forma excesivamente rápida Hay un término que los medios de comunicación, así como el cine y la novela se han cuidado de que nos horrorice: es la palabra esclavitud; por eso, a la hora de llamar a las cosas por sus nombre, empleamos muy poco esta palabra tan malsonante. Y sin embargo lo que significa existe a nuestro alrededor. Servitudo llamaban los romanos a la esclavitud, y servus al esclavo. Se cambiaron los términos para camuflar la realidad, y así, para denominar al esclavo importó nuestra lengua una palabra bizantina (skláuos), de origen árabe, dejando la de servus para las formas más benignas o mejor simuladas. Así no nos suena mal servir, servicio, servidumbre, ni siquiera siervo. Es que por negar los señores feudales que tenían esclavos, decían que en realidad eran siervos de la gleba o payeses de remensa, gente atada no al señor, sino a las tierras del señor. Y no era mejor la situación de la mujer, que ni siquiera era llamada serva, sino ancilla, y cuando los dueños de mujeres descubrieron la utilidad de explotarlas sexualmente las llamaron prostitutae, es decir puestas a la venta (en realidad al alquiler). Y prefirieron llamarlas prostitutas que esclavas, porque este último era título bastante más denigrante. Aunque al nombre de esclavo no le falta su original historia. Parece que procede del árabe siqlab, que era el nombre de los eunucos. Esa palabra nos queda en el término "ciclán", que es el animal al que le faltan uno o ambos testículos. La palabra es realmente cruda, pero deberíamos acostumbrarnos a usarla donde toca, así nos daríamos cuenta de que estamos dando un gran salto atrás en la valoración humana. Partiendo de la premisa que esclavitud se aplica a " ..., todo aquel que es comprado y vendido para servir a un tercero; todo aquel por quien hay que pagar rescate, porque alguien se ha adueñado de él o comprándolo o secuestrándolo" y que expresa la esencia de la esclavitud, podemos detectar en nuestra sociedad un floreciente tráfico de esclavos, empezando por los de gran lujo, por los que se pagan miles de millones de pesetas, tan caros como les costaban los gladiadores (también esclavos) a los romanos. Me refiero a los futbolistas, que se compran y se venden como si de una mercancía más se tratara; eso sí, como si fueran piedras preciosas u obras de arte, pero mercancía al cabo. Pero como son machismos más los pobres que los ricos, son pocos los que viven de la compra-venta de estos últimos. En cambio con el fenómeno de la emigración, están proliferando las mafias que viven de secuestrar directamente o de engañar y estafar, a gentes que han puesto en la emigración toda su esperanza de vida, y se ponen en manos de esos negreros que les "venden" el billete de emigración por el trabajo en régimen de esclavitud de buena parte de su vida. En este grupo, merece mención aparte la floreciente esclavitud sexual, de la que nuestras ciudades son un modelo, no precisamente a imitar. Se dice que los problemas empizan a solucionarse ,cuando son detectados y aceptados como tales problemas. Indudablemente la emigración supone unos problemas que nos conducen a estas situaciones de "ESCLAVITUD". Las preguntas, que podríamos hacernos son muchas, ¿por qué no se solucionan las causas que llevan al problema de la emigración? ¿Qué pasa reealmente en Africa?. ¿Qué está pasando en America del Sur? Muchas son las reuniones que los altos mandatarios del mundo están haciendo, pero las cosas continúan igual. Hay una pregunta sencilla para contestarnos aquí y que puede empezar a dar luz sobre esta realidad: ¿no será que muchos son ya los que se benefician de esta esclavitud del siglo XXI?
II).- ¿Legalización de la prostitución?.
El tráfico de seres humanos, y de una forma particular el de mujeres para su explotación sexual, es un fenómeno que está adquiriendo, por desgracia, dimensiones alarmantes en Europa y también en nuestro país y España no es una excepción.
1.- Las causas de esta situación.
La primera causa del tráfico de mujeres, es la pobreza, que impide a las personas satisfacer sus necesidades vitales, por lo que se sienten empujadas a huir hacia el mundo del bienestar. Junto a la pobreza, otros causas son las situaciones de violencia y de conflictos, que provocan el éxodo y la expulsión hacia lugares más seguros. Si miramos a los países receptores, como es el caso de España, podemos señalar como una causa determinante la sociedad consumista en que vivimos, dominada por las leyes del mercado, y la banalización de la sexualidad. Estas circunstancias son aprovechadas por personas sin escrúpulos para organizar la vergonzante actividad del tráfico de mujeres para la prostitución.
2.- Los clientes.
Entre sus causas, no podemos silenciar al "cliente" como factor clave. Siempre se habla de las víctimas y de los traficantes y se olvida que el "cliente" es un colaborador fundamental para mantener este degradante negocio.
3.- Las víctimas del tráfico.
Son muchas las personas que se lucran con el tráfico de mujeres y, sin embargo, la opinión pública no reacciona suficientemente ante esta miseria humana. La vida cotidiana de estas mujeres es en muchos casos más grave que la antigua esclavitud. Al engaño en la captación hay que añadir muy frecuentemente los malos tratos y las inhumanas condiciones de vida, así como la pérdida de libertad. No es raro que permanezcan encerradas en los lugares donde ejercen la prostitución, y que vivan hacinadas y privadas de documentación, lo que las hace irrelevantes para la sociedad. Cuando estas mujeres deciden retornar a una vida digna y libre, su camino de vuelta está lleno de dificultades por la coacción de las redes mafiosas y por no haber conseguido el sueño del bienestar y la salida de la miseria. Al rechazo familiar y social por su pasado de prostitución, se añade, frecuentemente, el tener que superar también problemas jurídicos, ya que, en no pocos casos, firmaron contratos de dudosa legalidad, incluso con documentación e identidad falsas.
4.- ¿Por qué no una legalización de la prostitución?.
La solución UTOPICA, a este problema debiera ser moral y ética y especialmente desde el punto de vista del creyente cristiano :
* Educar en una cultura asentada firmemente en valores como la dignidad insobornable de todo ser humano y el respeto a sus derechos.
* Cuidar actitudes básicas como el amor, el respeto, la compasión por tanto dolor provocado y la indignación por cuanto tiene de injusticia evitable.
* Erradicar la injusta y demoledora mentalidad, que considera al ser humano como una cosa, un objeto de explotación comercial, un instrumento de interés egoísta, o de sólo placer. Pero como en tantos otros ámbitos de la vida, cuando falla la moral, hacen falta leyes concretas y realistas , que hagan respetar los derechos humanos de las personas, especialmente las más vulnerables de la sociedad. En España, nuestra Constitución reconoce los derechos y libertades de toda persona humana incluidos los extranjeros. Estos derechos deberían ser reconocidos y aplicados legalmente con la máxima generosidad y efectividad. Con una protección eficaz, con urgentes programas específicos que incluyan los planes de integración alternativos, el refugio y asilo, la legalización de su situación, la atención gratuita de los servicios jurídicos y de la asistencia médica confidencial. ¿Qué pasaría si una prostituta fuera como un albañil o un abogado o un médico...., en definitiva un trabajador que puede elegir entre el ejercicio libre de la profesión o convertirse en un empleado, paga impuestos, cotiza a la seguridad social y hasta puede sufrir visitas del inspector de trabajo?. Igual se puede decir de los clientes, si se pagan impuestos por lo que uno consume, que también se haga por los servicios sexuales. Las arcas del estado aumentarían y podría invertirse más en servicios sociales, y aplicación rápida de las leyes, especialmente las que garanticen los derechos humanos y eviten la explotación mafiosa de los seres humanos. Con la legalización de la prostitución, por lo menos se evitarian los problemas de la marginalidad, y explotación de las redes mafiosas . Es urgente y necesario que la sociedad se comprometa claramente, en la defensa de lo básico del ser humano: su dignidad personal. Si no llegamos a lo máximo, por lo menos que la sociedad garantice los minimos a los que toda persona tiene derecho, por el simple hecho de ser persona humana.
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Los países de la UE
se plantean Unos se inclinan por la regulación, mientras prosperan las mafias dedicadas a la explotación sexual ACEPRENSA Servicio 142/02. 30/10/2002 |
| Gran problema | El aumento de la prostitución en Europa, y especialmente de la callejera, ha creado un malestar ciudadano ante el que los gobiernos están reaccionando. Por una parte se trata de reforzar la lucha contra el proxenetismo, formado por redes mafiosas que han proliferado y que explotan sobre todo a inmigrantes ilegales. Por otra, se busca erradicar la prostitución callejera. Los caminos para conseguirlo son distintos: en Holanda se optó hace dos años por dar un carácter laboral a la prostitución; en Suecia, se persigue a los clientes; en Francia y en Italia, se va a prohibir la prostitución en la vía pública. |
| Por evitar algunas consecuencias |
Holanda: La legalización no logra normalizar la actividad Amsterdam. La legalización de los burdeles en Holanda ha resultado un fracaso. Esta es la conclusión recién publicada por el Centro de Investigación y Documentación encargado de hacer un balance a los dos años de la abolición de la ley que prohibía la prostitución. Para ello han sido entrevistadas varios cientos de personas entre prostitutas, dueños de establecimientos del ramo y policías. Ni las condiciones laborales y sanitarias de las prostitutas han mejorado, ni ha desaparecido el circuito clandestino. La ley aprobada en el verano de 2000 consideraba la prostitución como cualquier otra actividad profesional. Bajo el nombre de trabajadores del sexo, deberían pagar impuestos e inscribirse en la Seguridad Social. Sobre todo se pretendía erradicar la clandestinidad, que lleva al proxenetismo, a la explotación de menores y al tráfico de inmigrantes ilegales sin recursos que ejercen la prostitución. |
| Fracaso legal y causas |
La realidad dos años después no responde a las expectativas. Se han dado de alta en el fisco 921 prostitutas, cuando se estima que la cifra real ronda las 30.000. Por parte oficial, ni Hacienda ha mostrado interés en obligar a sus nuevas contribuyentes a cumplir sus deberes fiscales, ni los bancos se atreven a hacer préstamos a dueños de burdeles, quienes además cada vez tienen más dificultades para encontrar personal con la documentación en regla. Con la promulgación de la ley, no solo no desaparecieron las prostitutas ilegales de países del este de Europa, sino que las que tenían permiso de estancia o eran del país pasaron a la clandestinidad, ya que de llegar a ganar 13.600 euros al mes, como afirmaba una de ellas en la prensa nacional, pasaron a ser equiparadas a los empleados de los servicios o a quienes pasean a perros o hacen compañía. Otro motivo del fracaso es la falta de interés de los ayuntamientos para dar licencias y practicar controles, según afirma la Inspección de Trabajo. Los burdeles con permiso desaparecen, porque en estas circunstancias la competencia los hace insostenibles. El intento holandés, que se caracteriza por permitir que los establecimientos del sexo sean negocios normales y la profesión se equipare a otras, no ha dado resultado. Carmen Montón. |
| Endurecimiento de la ley |
Francia: Será delito la prostitución en la calle En Francia, el proyecto de Ley de Seguridad Interior, aprobado por el Consejo de Ministros, endurece la legislación contra la prostitución y otras actividades (mendicidad agresiva, campamentos nómadas, okupas, etc.) consideradas fuente de inseguridad ciudadana. Hasta ahora, en Francia no estaba penalizada la prostitución, sino el proxenetismo. La prostitución callejera solo estaba prohibida, y sancionada como una infracción, si se ejercía mediante una incitación activa (palabras, gestos...). El nuevo proyecto prohíbe el incitar públicamente al comercio sexual por cualquier medio, incluida la vestimenta o la actitud. Y transforma la infracción en un delito penado con seis meses de cárcel y 3.750 euros de multa. De este modo, el proyecto de ley prohíbe de hecho toda prostitución en la vía pública. |
| Parece que van en serio |
En cuanto a la clientela, no solo serán perseguidos los clientes de prostitutas menores de edad, sino también los que recurran a mujeres cuya particular vulnerabilidad es manifiesta (por enfermedad, deficiencia psíquica o física, embarazo). Según el Ministerio del Interior, se trata de combatir la explotación sexual de deficientes mentales o de embarazadas, manejadas por redes mafiosas. La pena prevista es de tres años de prisión y 45.000 euros de multa. La ley prevé también que el permiso de residencia temporal podrá ser retirado al extranjero que sea culpable de proxenetismo o de incitación a la prostitución. En cambio, la prostituta extranjera que denuncie o testimonie contra el proxeneta podrá obtener el permiso de residencia. El proyecto ha despertado las críticas de la oposición, que considera que va contra los marginados. Pero el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, responde con energía que su proyecto sintoniza con las preocupaciones de las clases populares en materia de seguridad. Y, en el caso de la prostitución, piensa que es un modo de ayudar a las mujeres explotadas. Es preciso acabar con la hipocresía que consiste en diferenciar entre la incitación activa y la pasiva, declara a Le Monde. ¿Por qué la joven albanesa es puesta en una acera de París por los proxenetas? Porque no arriesgan nada. Al penalizar la incitación pasiva vamos a sacar a esas desgraciadas de las redes que las explotan. |
| Lamentable situación |
Italia: ¿Regular o abolir? Roma. Como en otros países de Europa, la opinión pública italiana está cada vez más preocupada por el incremento de la prostitución. El gobierno italiano, que está ultimando un proyecto de ley que reforma esta delicada cuestión, sostiene que es utópico cancelar este antiguo oficio con una ley, pero sí es posible al menos combatir algunos de los fenómenos a los que está conectado. Se calcula que existen en Italia unas 70.000 prostitutas, de las cuales la mitad son inmigrantes, y de éstas, el 50% menores de edad. En un porcentaje muy elevado de casos, la prostitución está ligada a la pura criminalidad y se ha convertido en un auténtico tráfico de esclavas. |
| Difícil cuestión |
Entre las ideas que se barajan en torno al proyecto de ley figura que la prostitución desaparezca del exterior y se pueda practicar en domicilios privados; que existan rigurosos controles sanitarios y que incluso paguen impuestos. Esta línea, representada sobre todo por la Liga Norte, choca sin embargo con la concepción de los aliados de centro (ex democristianos) de la coalición de gobierno, para quienes la profesionalización supone institucionalización, aunque al mismo tiempo sostienen que algo hay que hacer. Las ideas del proyecto también han sido criticadas por asociaciones de voluntariado de ámbito católico que se dedican al rescate de prostitutas, como la Juan XXIII, que acoge actualmente a 600 y ya ha liberado, según sus propios datos, a 3.500. Según el fundador de esta asociación, es preciso penalizar al cliente, pues es el primer y máximo responsable, ya que de hecho paga a los que explotan a estas pobres mujeres y las tienen prisioneras. |
| No se concretan soluciones |
Las primeras críticas han provocado algún cambio de rumbo con respecto a la propuesta inicial. Así, frente a la idea de que se pueda ejercer en casas de vecinos se ha precisado que, en realidad, sería mejor limitarla a chalets aislados. En el fondo, aunque se prohíbe la vuelta a los burdeles, suprimidos por ley en 1958, no se impide de hecho que las prostitutas se agrupen en locales que sean formalmente cooperativas. Por cuanto concierne a la penalización de los clientes, el proyecto establece penas contra aquellos que abordan a una prostituta en un lugar público. Sobre las ideas que finalmente aparezcan en el proyecto de ley deberá discutir el Parlamento, por lo cabe suponer que la efectiva aplicación de la nueva ley no será algo inmediato. |